DESERTIFICACIÓN EN EL ALTO GUADALENTÍN: VISIÓN DINÁMICA A TRAVÉS DE UN MODELO DE SIMULACIÓN
Silvio Martínez Vicente
Javier Ibáñez Puerta.
Julia Martínez Fernández.
Este trabajo pretende ser una reflexión nueva sobre dos viejos temas: la sobreexplotación de acuíferos en el sureste de la península ibérica y la realización de cultivos inadecuados como causas de la desertificación. ¿Hasta cuándo sobrevivirán los sistemas agrícolas establecidos sobre dichas bases? Responder a una pregunta tan compleja es poco menos que imposible. No obstante, técnicas de modelado y simulación, como la dinámica de sistemas, permiten dar respuestas del tipo ¿qué sucedería si…? o ¿qué hay que hacer para…?. Obviamente, las respuestas ni son incontestables ni son definitivas.
Se presenta aquí un modelo de dinámica de sistemas, denominado HISPASED, que consta de tres submodelos: socioeconómico, acuífero subterráneo y aguas superficiales. Dichos submodelos están conectados a través de la oferta (recursos) y demanda (gasto) de agua.
La oferta de agua se modela en los submodelos del acuífero y de las aguas superficiales. La demanda de agua se modela en el submodelo socioeconómico. HISPASED permite responder a preguntas sobre condiciones de contorno (episodios de lluvia torrencial, sequía), políticas de subvenciones y precios agrícolas, políticas de ahorro de agua en el regadío, políticas de trasvases y otras cuestiones.
Se obtienen respuestas sobre el comportamiento dinámico de magnitudes tan significativas como la cantidad y calidad de aguas subterráneas y superficiales, el gasto de agua, la cantidad y calidad del suelo, la población, el empleo o la renta agraria.
Arquitectura general del modelo
Las figuras 1, 2 y 3 ayudarán a entender la arquitectura general de HISPASED. La primera de ellas hace mención a los módulos temáticos en que se estructura el modelo.
En el módulo socioeconómico se determina la dinámica poblacional, la demanda de agua, tanto para el regadío como para otros usos, y se calcula la renta agrícola. En el módulo de suelo se determina la cantidad, salinidad y humedad del mismo, así como la evolución de sus usos: secano, regadío y vegetación natural. En el módulo de cobertura vegetal se determina la evolución de ésta en el secano y en el módulo de agua se modela la cantidad y calidad de la oferta de este recurso, procedente tanto de aguas superficiales como subterráneas.
Como se ve en la figura 2, HISPASED se organiza según los tres submodelos operativos ya mencionados en la introducción: el submodelo socioeconómico, que consta de los módulos socioeconómico, suelo y cobertura vegetal y los submodelos de aguas superficiales y aguas subterráneas, en los cuales se desagrega el módulo de agua antes mencionado.
En la figura 2 se puede ver el bucle causal central que interrelaciona los tres submodelos: a partir del saldo entre la demanda y la disponibilidad total de agua se determinan los usos agrícolas del suelo y, de éstos, en última instancia, la evolución de la cantidad y calidad de los recursos hídricos.
El modelo se maneja a través de una aplicación DSS (Decision Support Systems), de la cuál se da una muestra en la figura 3 .

Figura 3
Silvio Martínez Vicente. Instituto de Economía y Geografía del CSIC.
smartinez@ieg.csic.es
Javier Ibáñez Puerta. Dpto. de Estadística y Métodos de Gestión en Agricultura.
Universidad Politécnica de Madrid. jibanez@est.etsia.upm.es
Julia Martínez Fernández. Instituto Universitario de Agua y Medio Ambiente.
Universidad de Murcia. juliamf@um.es
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